Dambulla.

Sri Lanka, por su belleza, su historia y su espiritualidad, es sin duda alguna uno de los lugares más impresionantes del mundo, contando con 8 lugares resguardados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, entre los que destacan las Cuevas de Dambulla.

Así que, si quieres llevar tu viaje al máximo, e impregnar tú alma de las más majestuosas experiencias, no puedes dejar de visitar el Templo de Oro de Dambulla, ubicado en el Triángulo Cultural de Sri Lanka.

El Camino al Templo de la Cuevas Dambulla.

-Prepara tu atuendo.

Una particularidad que te encontrarás al visitar cualquier lugar en Sri Lanka, es el gran calor consecuencia de un clima selvático, por lo cual debes garantizar vestirte adecuadamente para cada ocasión. En el caso de estas majestuosas visitas conviene la ropa holgada cómoda fresca, y esto incluye el calzado.

Sin embargo debes tomar en cuenta que para avistar las Cuevas de Dambulla, es necesario que el atuendo que elija logre cubrir tus hombros y tus rodillas, porque si no, no te dejaran entrar, además de ello, en cualquier templo budista debes ingresar descalzo, así que se muy inteligente y elige medias un tanto gruesas, pues te aseguro que el suelo echara chispas del calor, además que evitarás lastimarte los pies, al fin y al cabo estas visitando cuevas antiguas.

-La carretera.

Las Cuevas de Dambulla, se encuentran ubicadas a unos 150 kilómetros al noreste de Colombo, cerca de Sigiriya, en el distrito de Matale, para acceder al lugar, puedes hacerlo en bus, o carro particular, mediante una carretera cerca del lago Kala Wewa que te llevará a la montaña.

-Vía al Templo dorado.

Una vez llegas a la montaña, observas que a unos 150 metros, se eleva el templo dorado donde están las cuevas, esta vista es impresionante sobre todo por el gigante buda dorado que parece saludar a los visitantes que son muchos. Acá se encuentra el Museo Budista, cuya entrada es gratuita.

-Por favor compra tus entradas abajo.

Las cuevas están mucho más arriba del museo, así que necesariamente, como si fuese una norma en Sri Lanka, debes subir, y subir escaleras para llegar.

 Pero por favor, recuerda comprar tus entradas abajo en la taquilla a solo 1500 Rps, porque si llegas a la sima de las escaleras  sin ellas, te harán bajar a comprarlas, y aunque el ascenso es entretenido por los vendedores, los monos y las ganas de llegar, también es cierto que es un poco agotador, y muy, pero muy caluroso.

El interior de las Cuevas de Dambulla una verdadera maravilla.

No es una cuestión de fe, tu puedes profesar cualquier tipo de fe, pero a entrar en estas cuevas estarás como yo, estupefacto, de solo imaginar lo que pudo haber costado desarrollar estas monumentales, e increíbles esculturas talladas directamente en la roca de la cueva, y generar esas impresionantes y laboriosas pinturas, que se conservan casi intactas hasta nuestros días.

Es realmente un salto en el tiempo, y un salto necesario hacia la espiritualidad memorable que impregna el lugar, además de ello, resultan muy bonita las fachadas blancas creadas para darle un toque más turístico, pero imagínate lo mágico de este lugar, cuando los creyentes se acercaban al templo directamente por las hendiduras de la roca que les daba paso  a estas asombrosas cuevas, que hoy son cuevas famosas pero que en ese momento eran un hermoso secreto guardado, las cuales son ochenta, pero están a la exposición del público solo cinco.

Un paseo sagrado dentro de  las cuevas.

Estas cuevas son una verdadera joya arqueológica pues muestran huesos humanos fosilizados desde hace tres mil años, aunque su construcción como templo budista comenzó en el primer siglo, después de Cristo, por el rey Valagambahu, como muestra de agradecimiento a los Dioses por haber logrado resistir la invasión India al resguardarse en este lugar. Actualmente se pueden visitar cinco de las cuevas, las cuales son las siguientes.

-Primera cueva. El Divino Rey, o El Señor de los Dioses, Dev Raya Viharaya:

Entrar a esta primera cueva es de verdad algo impresionante, sobre todo porque no te esperas lo que sentirás (así hayas leído, e incluso visto diversas imágenes), pues es algo majestuoso, encuentras a esa gran estatua de Buda, de unos 15 metros de largo, acostado, con muchos detalles, en un estado de meditación y transición hacia el Nirvana conocido con el nombre de Parinirvana, el cual se refleja en su rostro, en su postura y en cierto modo, en las imágenes del techo.

Hay que acotar que  resultan extraordinarias las pinceladas en la planta de los pies de Buda las cuales han sido decoradas con coloridas flores, del mismo modo, nos encontramos con que absolutamente todo el techo ha sido también decorado con mándalas, circulares, y geométricas, flores e imágenes de buda.

-Segunda cueva. Los grandes Reyes, Maha Raja, Vihararaya:

Esta cueva es probablemente un obsequio a las deidades por parte de los grandes monarcas, y realmente te dejara atónito, pues no solo es su inmenso tamaño sino la enorme cantidad de estatuas talladas en la piedra de Buda que encontraras allí, aproximadamente unas sesenta, al igual que las pinturas en el  techo muestran los aspectos más resaltantes de la historia de Sri Lanka, y de los primeros pasos históricos de los Budistas.

Además de ello, en la segunda cueva podremos encontrar una Estupa, rodeada de once Budas, y los Dioses Saman, Upulvan, Maithree y Natha, los cuales son deidades hindúes, y estatuas de los reyes Valagamba y Nissankamalla, las cuales fueron  talladas en madera.

-Tercera cueva. El Gran Monasterio, Maha Avith Vitiaraga:

Esta cueva es más estrecha que las dos anteriores, en ella se encuentran unos 50 Budas e infinidad de pinturas detalladas en el techo con hermosos colores.

– Cuarta cueva. Pascima Viharaya, y Quinta cueva. Devana Alut Viharaya:

Ambas tienen los mismos motivos que las anteriores pero son más reducidas de tamaño y más íntimas, de hecho es más seguro encontrar personas adorando agradeciendo y meditando en este lugar, haciendo tu recorrido más espiritual y solemne.

Una vista única

Hay que decirlo, cuando sales de esos momentos de contemplación, simplemente eres diferente, además este recorrido puedes hacerlo en un tramo de dos horas.

 Lo mejor de todo, es que desde allí puedes tener una visión de la Roca del León, otro sitio emblemático de Sri Lanka,  que queda relativamente cerca, y que también debes incluir en tu agenda de visitas.

De igual modo, camino a Dambulla o de regreso, puedes visitar  también  el Buda de Aukana, una estatua de unos diez metros de altura que data del año 500 y se conserva intacto, y  parece que está cuidando el valle con su inmensidad y tranquilidad.

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